
La demanda del
consumidor de productos "convenientes", es decir, productos prácticos, fáciles de preparar y
consumir, aumenta cada vez más. Atendiendo a esta tendencia, las bebidas y alimentos más populares
actualmente son aquellos que pueden consumirse de camino a casa o al trabajo, durante las
actividades al aire libre o en el lugar de trabajo. El criterio decisivo es: no tener que invertir
tiempo, o sólo de forma mínima, en la preparación de los productos.
La respuesta a estas exigencias son productos envasados en porciones pequeñas y manejables
como los Functional Shots y los Energy Shots, las inyecciones energéticas y nutricionales. Otros
productos que también se adaptan al concepto de la comodidad, son las bebidas "listas para tomar"
como la Fruta Líquida, las bebidas de café o las cervezas mixtas, que se adquieren preparadas,
mezcladas y listas para su consumo en calidad constante e invariable.
La demanda de productos convenientes determina asimismo el diseño de los envases. Éstos deben
ser resistentes, fáciles de abrir y cerrar y estar provistos de un cierre hermético. Los
recipientes flexibles para llevar se han convertido en componentes indispensables de muchos
productos, pero también los sistemas BIB (caja-bolsa) están ganando progresivamente en importancia.