
"Ante todo buen
sabor" – este es el veredicto unánime de todo consumidor. Aunque las bebidas y los alimentos hayan
sido elaborados con ingredientes naturales y aporten beneficios adicionales para la salud, es su
sabor, ante todo, lo que resulta decisivo para la compra - pues de lo contrario el producto no
resultará atractivo para el consumidor y no recibirá otra oportunidad en los puntos de venta.
El factor gourmet juega también un papel decisivo en la actualidad, pues el consumidor
considera importante disfrutar de productos selectos y poder permitirse lujos y caprichos. Este es
un modelo de consumo que parece haber proliferado desde que se percibe el ambiente de crisis y
tensión económica. Como resultado de esta situación se observa que muchos consumidores han dejado
de salir, a comer y cenar o tomar algo fuera, para quedarse en casa con mayor frecuencia, algo que
los estudios de mercado denominan el efecto Homing o de vuelta al hogar. Para estos consumidores un
frigorífico repleto de productos premium de alta calidad resultará tanto más importante, pues
sugiere que, aunque no se salga, no se prescinde de nada.
El fabricante puede aprovechar esta situación para favorecer la fidelidad de marcas, ya que
cuando el consumidor disfruta de un producto y se siente bien, lo asocia automáticamente a la marca
del producto. Por último mencionar que quizá no sea casualidad que durante la crisis económica el
índice de ventas de productos de marca haya aumentado.